Adicción a Internet

 

La capacidad adictiva de internet deriva de una difusión cada vez más generalizada, de su presencia en los lugares más significativos para una persona (el hogar, el centro de trabajo o de estudio, los sitios de ocio, etc.), de su bajo coste y de sus inmensas posibilidades de relacionarse con otros, produciendo  un rápido cambio en nuestras vidas, modificando hábitos, costumbres, formas de relacionarse, de encontrar información, etc., representando en la mayor parte de los casos, implicarse en actividades positivas que generan muchas ventajas. Sin embargo, algunas personas vulnerables pueden quedar atrapadas en una realidad virtual, sustituyendo su vida exterior y generando una falsa identidad que se adapta a sus deseos y que se derivan de las posibilidades de la red, ya que ésta permite además del anonimato, satisfacer dos tipos de necesidades básicas:

1a)    La estimulación solitaria: búsqueda de información imágenes o incluso sonidos, juegos solitarios, obtención de programas, libros, etc.

1b)   La búsqueda de interacción social :(chats, foros de discusión, correo electrónico, las páginas web y los canales de juegos “on line” (Echeburúa, Amor y Cenea, 1998).

La adicción a Internet y a las redes sociales es un fenómeno preocupante  que  supone unos tiempos de conexión anormalmente altos. Sin embargo, el abuso de Internet puede ser una manifestación secundaria a otra adicción principal (la adicción al sexo, al juego o a las compras, por ejemplo) o a otros problemas psicopatológicos, tales como la depresión, la fobia social u otros problemas de tipo impulsivo-compulsivo (el TOC, por ejemplo), o parafilias (pedofilia, voyeurismo, etc.

Lo característico de la adicción a Internet es que ocupa una parte central de la vida de la persona, que  lo utiliza  para escapar de la vida real y mejorar su estado de ánimo. El abuso de las redes sociales puede provocar una pérdida de habilidades en el intercambio personal y desembocar en una especie de analfabetismo relacional y facilitar la construcción de relaciones sociales ficticias.

La adicción a internet consiste en una pérdida de control de la persona ante este tipo de conductas que tienen como características producir dependencia, síndrome de abstinencia, tolerancia, vivir para y en función de esa conducta, etc., en donde la persona orienta toda su vida a estar pendiente de internet, llegando a abandonar otras actividades, especialmente en adolescentes, quienes con la excusa de su adicción abandonan sus estudios, o para superar otro problema se refugian en la misma.

Internet podría ser, en la mayoría de los casos, solo un medio o “lugar” donde alimentar otras adicciones o trastornos (P. Ej. adicción al sexo, ludopatía o parafilias), aunque también  existe la  adicción a Internet por sí mismo

¿CUÁNDO COMIENZA LA DEPENDENCIA A INTERNET?

La dependencia a internet comienza de una forma gradual, siendo los signos iniciales los siguientes:

1·          La comprobación reiterada e irrefrenable del correo electrónico

1·          La inversión injustificada de tiempo y dinero en servicios “on line”.

1·         Lo que era una afición o un instrumento de trabajo o de estudio se convierte en la parte central de la vida de la persona.

1·         Internet no se utiliza meramente para obtener información, sino como una manera de buscar una satisfacción inmediata y de huir de los problemas.

1·         Alteraciones de humor.

1·         Ansiedad e impaciencia por la lentitud de las conexiones o por no encontrar lo que se busca o a quien se busca.

1·         Estado de conciencia alterado (con una total focalización atencional).

1·         Irritabilidad en caso de interrupción.

1·         Incapacidad para salirse de la pantalla (incluso para comer o atender una cita a la hora convenida), etc.

1·         La persona empieza a aumentar su dependencia de internet hasta aislarse del entorno.

1·         Deja de  prestar atención a otros aspectos de las obligaciones laborales y académicas y de la vida social.

SEÑALES DE ALARMA QUE NOS PUEDEN INDICAR QUE VAMOS EVOLUCIONANDO HACIA UNA ADICCIÓN

Las principales señales de alarma que denotan una posible adicción a internet y que pueden ser un reflejo de la conversión de una afición en una adicción son las siguientes (Young, 1998):

1·         Privarse de sueño (<5 horas) para estar conectado a la red, a la que se dedica unos tiempos de conexión anormalmente altos.

1·          Descuidar otras actividades importantes, como el contacto con la familia, las relaciones sociales, el estudio o el cuidado de la salud.

1·         Recibir quejas en relación con el uso de la red de alguien cercano, como los padres o los hermanos.

1·          Pensar en la red constantemente, incluso cuando no se está conectado a ella y sentirse irritado excesivamente cuando la conexión falla o resulta muy lenta.

1·         Intentar limitar el tiempo de conexión, pero sin conseguirlo, y perder la noción del tiempo.

1·         Mentir sobre el tiempo real que se está conectado o jugando a un videojuego.

1·          Aislarse socialmente, mostrarse irritable y bajar el rendimiento en el trabajo o los estudios.

1·         Sentir una euforia y activación anómalas cuando se está delante del ordenador. De este modo, conectarse al ordenador nada más llegar a casa, meterse en Internet nada más levantarse y ser lo último que se hace antes de acostarse, así como reducir el tiempo de las tareas cotidianas, tales como comer, dormir, estudiar o charlar con la familia, configuran el perfil de un adicto a Internet. Más que el número de horas conectado a la red, lo determinante es el grado de interferencia en la vida cotidiana (Davis, 2001).

CARACTERÍSTICAS DE PERSONALIDAD DE LA ADICCIÓN A INTERNET

Hay ciertas características de personalidad o estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad psicológica a las adicciones:

1·         Impulsividad

1·         Disforia (estado anormal del ánimo que se vivencia subjetivamente como desagradable y que se caracteriza por oscilaciones frecuentes del humor);

1·         Intolerancia a los estímulos displacenteros, tanto físicos (dolores, insomnio, fatiga, etc.) como psíquicos (disgustos, preocupaciones, responsabilidades, etc.).

1·         Problemas de personalidad

1·         Baja autoestima

1·         Carencia de relaciones

1·         Carencia de objetivos

1·         Falta de habilidades sociales

1·         Timidez

1·         Estilo de afrontamiento inadecuado ante las dificultades de la vida diaria.

1·         Carencia de un afecto consistente y que intentan llenar esa carencia con  otras conductas  (compras, juego, internet o trabajo)

1·         Fantasía descontrolada

1·         Atención dispersa y tendencia a la distraibilidad

1·         Introversión acusada

1·         Nivel alto de búsqueda de sensaciones

TRASTORNO DE ADICCIÓN A INTERNET, (Young, 1996).

11.  Tolerancia: 1a.    Necesidad de invertir una cantidad mayor de tiempo en la red para alcanzar el mismo grado de satisfacción.1b.    Satisfacción cada vez menor con el uso continuo de la misma cantidad de tiempo en internet12.  Síndrome de abstinencia: (dos o más de los siguientes síntomas).1a.   Agitación psicomotriz.

1b.  Ansiedad.

1c.   Pensamientos obsesivos sobre lo que está pasando en Internet.

1d.  Fantasías o sueños en relación con la red.

1e.   Movimientos de los dedos voluntarios o involuntarios relacionados con el tecleado.

1f.   Uso de internet para aliviar estos síntomas.

13.  El acceso es más frecuente o durante períodos más prolongados de lo que se tenía planeado.

4.  Deseo persistente o esfuerzos infructuosos de poner fin o de limitar el uso de internet.

15.  Inversión de mucho tiempo en actividades relacionadas con el uso de internet: comprar libros, hacer nuevos ensayos en la red o con las páginas Web, etc.

16.  Abandono o reducción de actividades profesionales, lúdicas o sociales por culpa de internet

17.  Persistencia en el uso de Internet a pesar de los problemas físicos, sociales, profesionales o psicológicos que son causados o agravados por el uso de Internet: privación de sueño, problemas de pareja, tardanza por la mañana, abandono de las obligaciones o pérdida de interés por los demás.

En definitiva, la dependencia a Internet  está ya instalada cuando hay un uso excesivo asociado a una pérdida de control, aparecen síntomas de abstinencia (ansiedad, depresión, irritabilidad) ante la imposibilidad temporal de acceder a la Red, se establece la tolerancia (es decir, la necesidad creciente de aumentar el tiempo de conexión a Internet para sentirse satisfecho) y se producen repercusiones negativas en la vida cotidiana. En estos casos engancharse a una pantalla supone una focalización atencional, reduce la actividad física, impide diversificar el tiempo y anula las posibilidades de interesarse por otros temas. El sujeto muestra un ansia por las redes sociales y se produce un flujo de transrealidad que recuerda la experiencia de las drogas (Greenfield, 2009; Griffiths, 2000).

Un sujeto con una personalidad vulnerable, con una cohesión familiar débil y con unas relaciones sociales pobres corre un gran riesgo de hacerse adicto si cuenta con un hábito de recompensas inmediatas, tiene el objeto de la adicción a mano, se siente presionado por el grupo y está sometido a circunstancias de estrés (fracaso escolar, frustraciones afectivas, competitividad, etc.) o de vacío existencial (inactividad, aislamiento social, falta de objetivos, etc.).

Sin embargo, a la hora de hablar de adicción a internet, hay que ser cuidadoso ya que no se tiene en cuenta las necesidades objetivas (laborales, académicas, etc.).

Concept Mental disorders, Neurosis

Adicción a Internet